Es difícil evaluarse a uno mismo y es que, todos sabemos que uno mismo no suele ser el mejor juez para autodefinirse como persona, al menos en algunos aspectos de su forma de ser.
Cómo nos gustaría ser y cómo somos en realidad, son dos cosas muy diferentes, aunque en todo aquello que hacemos dejamos una huella de nuestra personalidad, a menudo involuntariamente.
En un centro docente existen muchas relaciones personales, por lo que los aspectos o características asociadas a estas relaciones personales, cobran vital importancia para el buen funcionamiento del centro, sin estas, será muy difícil conseguir la implicación y empoderamiento suficiente de la comunidad educativa en todos los proyectos que el centro desarrolle, o quiera empezar a desarrollar.
Por otro lado, un director de un centro debe ser un buen gestor, en esta línea existen otras cualidades no menos importantes de atender.
En los siguientes diagramas radiales, usados también en otras dinámicas, por ejemplo de coaching como la «rueda de la vida», podemos ver algunas de las características más relevantes en un director de un centro educativo.

